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Gota

La gota es una forma frecuente y compleja de artritis, se presenta de manera repentina con ataques de intensos  dolor, hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en las articulaciones, muchas veces en la articulación que se encuentra en la base del dedo gordo del pie. 

Un ataque de gota puede dar inicio de manera repentina, con frecuencia tiene lugar por las noches despertando al paciente en medio de la noche con la sensación de quemazón muy intenso en el dedo gordo. Una vez se inicia, el dolor más agudo suele presentarse entre las 4 y 12 horas posteriores. La articulación afectada está caliente, inflamada y con signos de hipersensiblidad, en ocasiones el roce de las sábanas se vuelve insoportable. Después del dolor exacerbado es posible que remane un dolor articular menos intenso que puede durar días. El movimiento del rango articular se ve limitado. 

Los pacientes refieren dolor agudo en el apoyo sobre el pie y en la ducha, cuando el agua cae sobre la articulación. Estos síntomas pueden ser intermitentes, pero existen formas de controlarlos y prevenir exacerbaciones.

La gota está causada por la acumulación de cristales de urato en una articulación, lo que causa inflamación y dolor intenso en un ataque de gota. Los cristales de urato suelen formarse ante niveles altos de ácido úrico en la sangre. Normalmente, este ácido úrico se disuelve en la sangre y pasa por los riñones a la orina. En ocasiones, el organismo produce demasiado ácido úrico o los riñones no tienen la capacidad excretora correcta y excretan poco. Cuando esto tiene lugar, el ácido úrico se acumula y forma cristales de urato con forma de aguja en una articulación o el tejido, y esto causa dolor, inflamación e hinchazón. 

Los ataques de gota son más habituales en pacientes con niveles elevados de ácido úrico en el organismo. Algunos factores que aumentan el nivel de ácido úrico en el cuerpo son la dieta rica en carne, marisco y bebidas azucaradas, la obesidad, la hipertensión o la diabetes, ciertos medicamentos como diuréticos tiacídicos, antecedentes familiares de gota, mujeres e épocas de menopausia y  hombres de entre 30-50 años. 

Como tratamiento podológico, es recomendado hacer una descarga de la articulación afectada durante las primera semanas, evitando que la marcha sea dolorosa.

El diagnóstico precoz es esencial para frenar la patología subyacente a la gota. Llevar un estilo de vida saludable no suele ser suficiente para tratar de prevenir los ataques de gota, aunque sí esencial. Por tanto, desde MG Clínica do pé aconsejamos acudir al especialista para poder determinar la causa y poner en marcha el tratamiento más adecuado a nivel sistémico.

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